Categorías: clasifica tus gastos sin volverte loco
Las categorías son el eje sobre el que giran tus reportes. Si están mal armadas, los reportes no te dicen nada útil: o todo cae en "Otros", o tienes cuarenta categorías con dos movimientos cada una.
El objetivo no es clasificar con precisión contable. Es poder contestar, de un vistazo, a dónde se está yendo tu dinero.
Qué hace esta herramienta
Raya trae un catálogo base listo para usarse —comida, transporte, vivienda, servicios, y demás— para que no empieces desde cero. Esas categorías predeterminadas son de solo lectura: no las puedes editar ni borrar, pero sí crear las tuyas junto a ellas.
Tu catálogo es jerárquico: una categoría puede tener subcategorías. Así "Transporte" agrupa gasolina, casetas, transporte público y mantenimiento, y tú decides si quieres verlo junto o desglosado.
Cada categoría es de gasto o de ingreso, y puedes desactivar las que dejaste de usar sin perder el histórico que ya tienen.
Cómo se usa
Empieza con el catálogo base
No inventes un sistema el primer día. Usa las categorías que ya vienen durante un par de periodos y fíjate en dónde te incomoda: qué gasto no supiste dónde poner, qué categoría se te hizo demasiado grande. Esos roces son los que te dicen qué crear.
Crea categorías propias donde te duela
Si "Servicios" se te llena de cosas que no comparan entre sí —luz, internet, suscripciones—, ese es el momento de abrir subcategorías. La regla práctica: una categoría merece existir cuando cambiarías una decisión al verla por separado.
Usa subcategorías con criterio
Las subcategorías te dan dos niveles de lectura: el total del padre para la vista rápida, el detalle del hijo cuando quieres investigar. Es útil, pero cansa si abusas. Dos niveles bastan para casi todo.
Desactiva en vez de borrar
Si una categoría dejó de aplicar —el gimnasio que cancelaste—, desactívala. Se sale de las listas de captura pero tus movimientos históricos siguen clasificados, así que tus reportes de meses pasados no se rompen.
Tips
- Menos es más. Entre ocho y quince categorías activas es un rango cómodo. Si llevas treinta, probablemente estás describiendo compras en vez de decisiones.
- Nombra por decisión, no por producto. "Comida fuera" te dice algo accionable; "Restaurante El Portal" no.
- Cuidado con "Otros". Si crece más allá de un 5% de tu gasto, hay una categoría real escondida ahí.
- Revisa tu catálogo cada tres meses, no cada semana. Cambiar categorías seguido rompe la comparabilidad entre periodos.
- Una categoría que no piensas revisar no necesita existir. Si nunca vas a cambiar nada por saber cuánto gastas en algo, ese detalle no vale su costo de captura.
Por dónde seguir
Con el catálogo armado, cada transacción que registres alimenta el análisis por categoría. Y si quieres que los recurrentes ya lleguen categorizados, dales su categoría en la plantilla.
Revisa tu catálogo en Categorías.