Cuentas, subcuentas y apartados: dale un lugar a cada peso
El saldo que te muestra el banco es un número honesto pero incompleto. Dice cuánto dinero hay, no cuánto puedes gastar. Si de esos $12,000 hay $4,000 que ya son de la colegiatura y $2,500 del seguro del coche, tu dinero disponible real es $5,500 —y esa es la cifra con la que deberías tomar decisiones.
Las cuentas y los apartados de Raya existen para cerrar esa brecha.
Qué hace esta herramienta
Cuentas
Una cuenta representa un lugar donde vive tu dinero: tu nómina, tu tarjeta, el efectivo de la cartera, una cuenta de ahorro. Cada una arranca con un saldo inicial, y de ahí en adelante su saldo se calcula sumando los movimientos que registras.
Subcuentas
Una cuenta puede colgar de otra. Es útil cuando tu banco te da una cuenta principal con bolsas dentro, o cuando quieres separar el ahorro del gasto sin abrir un producto nuevo. La cuenta padre te muestra el consolidado; las hijas, el detalle.
Apartados
Un apartado es dinero que sigue físicamente en la cuenta pero que ya tiene destino. No lo gastaste, pero tampoco está disponible.
Es la traducción digital de la vieja costumbre de los sobres: separas lo de la renta antes de gastar en cualquier otra cosa. La diferencia es que aquí no necesitas mover dinero entre cuentas para lograrlo.
Movimientos planeados y reales
Un apartado nace como movimiento planeado: cuenta para tu presupuesto, pero todavía no afecta el saldo real de la cuenta. Cuando el dinero de verdad se mueve, lo confirmas y pasa a ser un movimiento real.
Esa distinción te deja planear con libertad sin ensuciar los saldos. Puedes apartar hoy lo que vas a transferir el viernes, y tu cuenta seguirá reflejando lo que el banco reflejaría hoy.
Cómo se usa
Captura tus cuentas con su saldo inicial
Empieza por lo que tienes hoy. No trates de reconstruir el histórico: pon el saldo actual como saldo inicial y sigue desde ahí.
Aparta en cuanto sepas el destino
El mejor momento para apartar es el día que te pagan, no el día antes de gastar. Si la colegiatura se paga en tres semanas, sepárala ahora. Lo que queda después de apartar es tu verdadero dinero disponible.
Desde la vista semanal puedes apartar el sobrante de una semana sin salir de la pantalla.
Confirma cuando el dinero se mueva
Cuando hagas la transferencia real, confirma el movimiento. Si cambiaste de opinión, descártalo y el monto vuelve a estar disponible.
Transfiere entre cuentas
Un traspaso no es un gasto: es dinero que cambia de lugar. Registrarlo como transferencia mantiene tus saldos correctos sin inflar tu gasto del periodo.
Qué incluye el plan gratis
En el plan gratuito manejas una cuenta. Las cuentas adicionales, las subcuentas y los apartados son parte de Raya Premium.
Si ya tienes datos y tu suscripción termina, nada se oculta ni se bloquea: sigues viendo todo tu histórico y puedes confirmar o descartar los apartados que dejaste en curso.
Tips
- Aparta el día de pago. Es el único momento del periodo en el que hay dinero suficiente para cubrir todo lo que ya tiene dueño.
- Un apartado sin nombre no sirve. "Ahorro" no te frena; "Colegiatura de agosto" sí.
- Registra el efectivo como cuenta. El dinero que no ves en ninguna pantalla es justo el que se pierde.
- No uses apartados como categorías. El apartado responde para qué está guardado; la categoría responde en qué se gastó.
Por dónde seguir
Los apartados se llenan con lo que sobra de cada periodo, y eso se ve mejor en la vista semanal. Para los compromisos que se repiten mes con mes, usa plantillas.
Captura tus cuentas en Cuentas.